La crisis de la deuda lanza al yuan como moneda global

· CHINA, economia 2011
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La crisis de la deuda lanza al yuan como moneda global

Juliana Liu

BBC

Última actualización: Miércoles, 3 de agosto de 2011
    Yuanes y dólares¿Se convertirá el yuan en la nueva moneda global?

    Con el compromiso para elevar el límite legal de endeudamiento en Estados Unidos, Washington ha evitado la cesación de pagos (o default), pero los problemas subyacentes prevalecen y la crisis económica conduce a una búsqueda global de una moneda de reservas alternativa.

    Las autoridades, desde el Fondo Monetario Internacional hasta el ministro de Finanzas filipino, han advertido que el dólar podría perder su estatus como divisa de reserva mundial.

    Para China, el mayor acreedor de Estados Unidos y la segunda mayor economía del mundo, la respuesta podría estar en casa.

    “Creo que la crisis de la deuda pone más urgencia a los esfuerzos del gobierno chino para promover el yuan como moneda internacional”, afirmó Zhang Ming, de la Academia China de Ciencias Sociales.

    “Promover el uso internacional del yuan se convertirá en una forma de reducir la dependencia del país de los valores del Tesoro estadounidense”, sostuvo.

    China tiene más de 3,2 billones de reservas en moneda extranjera, de los cuales se estima que el 70% son dólares estadounidenses.

    Mientras el valor del dólar cae frente al yuan chino y otras monedas del mundo por los problemas económicos en EE.UU., Pekín enfrenta pérdidas en sus acciones.

    Y la amenaza puede empeorar si alguna de las tres principales agencias calificadoras de crédito deciden bajar la categoría Triple A de la deuda soberana de Estados Unidos.

    ¿Billete rojo o billete verde?

    Zhang afirmó que la crisis financiera de 2008 fue la principal razón externa detrás de los esfuerzos de Pekín por promocionar el yuan más allá de las las fronteras de China.

    “Antes del estallido de la crisis económica, el dólar estadounidense se consideraba una moneda de reserva internacional estable”, sostuvo.

    “Si Estados Unidos tiene el coraje de reducir masivamente la deuda e invertir fuertemente en infraestructuras y educación, seguiremos siendo la moneda de reserva preeminente pero, probablemente eso no va a pasar”

    William Nobrega, Grupo Conrad

    En Julio de 2009, algo menos de un año después de la caída del banco de inversiones Lehman Brothers, Pekín anunció un programa piloto que permitiría a algunas compañías hacer importaciones y exportaciones con el yuan.

    Ese programa se había expandido un año más tarde y continúa creciendo rápidamente, si bien aún representa una mínima proporción del comercio global chino.

    Según la empresa de asesoría financiera USB Securities, los acuerdos comerciales hechos con la moneda china aumentaron de unos US$3.000 millones en el primer trimestre de 2010 a US$55.900 millones en el primer trimestre de 2011.

    China ha firmado además el denominado acuerdo de intercambio de divisas con Singapur, Corea del Sur, Malasia, Indonesia y Argentina, entre otros.

    Eso significa que las compañías de fuera de China pueden pedir prestadas grandes cantidades de yuan para hacer negocios.

    En agosto de 2010, McDonalds se convirtió en la primera compañía fuera del sector bancario en emitir bonos nominados en yuanes, también conocidos como bonos “Dim Sum”.

    Un mercado grande y con un activo intercambio de deuda es un requisito previo para que cualquier moneda se convierta en divisa de reservas.

    Deslocalización

    Mujer con billetes de YuanChina es el mayor acreedor de Estados Unidos y la segunda mayor economía del mundo.

    En sus esfuerzos por promover el yuan, Pekín ha elegido Hong Kong como principal plataforma de lanzamiento.

    Según el Royal Bank de Escocia, se han depositado más de US$70.000 millones en depósitos de yuan en la excolonia británica y esos activos siguen creciendo rápidamente.

    Asesores finacieros como el estadounidense William Nobrega están tomando nota de estos movimientos.

    Por ejemplo, Nobrega acaba de trasladar su consultora de mercados emergentes, el Grupo Conrad, de Miami a Hong Kong para desarrollar los bonos nominados en yuanes.

    “Vemos el renminbi (yuan) como una alternativa al dólar estadounidense”, apuntó.

    “¿Qué es una moneda de reserva? Todo depende de la confianza. Es esencialmente creer en la moneda y en la economía que hay detrás de ella”

    Craig Turnbull, director ejecutivo de Agincourt

    “Si Estados Unidos tiene el coraje de reducir masivamente la deuda e invertir fuertemente en infraestructuras y educación, seguiremos siendo la moneda de reserva preeminente pero, probablemente eso no va a pasar”, opinó.

    Uno de los clientes de Nobrega es Craig Turnbull, director ejecutivo de la compañía de inversiones inmobiliarias Agincourt que se trasladó de Londres a Hong Kong en junio para vender bonos nominados en yuanes.

    Su compañía pretende recaudar unos US$542 millones hasta finales de septiembre y similar cantidad el próximo año para invertir en propiedades en Australia.

    Los inversores de Agincourt pagarán en yuanes que, según Turnbull, se convertirá algún día en una moneda viable de reservas.

    “¿Qué es una moneda de reserva? Todo depende de la confianza. Es esencialmente creer en la moneda y en la economía que hay detrás de ella”, sentenció.

    Largo camino

    Pero para eso, China tendrá que hacer algo más que mantener su crecimiento económico de dos dígitos.

    “En pocas palabras, es demasiado pronto para que el renminbi se convierta en una moneda de reserva importante”, sostiene Wang Tao, economista de USB Securities.

    Para Tao, además de ser ampliamente aceptado en el comercio, el yuan deberá también ser utilizado ampliamente en finanzas e inversiones, lo que implica la necesidad de tener un mercado de deuda más amplio.

    Eso significa que Pekín debería permitir que las tasas de interés reflejen las tendencias del mercado en lugar de estar tan estrictamente controladas por el estado.

    Por supuesto, también debería ser plenamente convertible tanto para comercio como para inversiones y debería poder fluctuar libremente respecto a otras monedas.

    Y lo que será mucho más difícil que las reformas económicas, Pekín debería considerar profundos cambios en su sistema político.

    Los inversores internacionales pedirán transparencia en la toma de decisiones y en las instituciones gubernamentales, algo que China está lejos de conseguir.

    Es difícil decir exactamente cuánto tiempo tomará exactamente todo el proceso, pero podría ser un largo camino.

    China quiere que el yuan sea global

    Katie Hunt

    BBC

    Un fajo de yuanes con la imagen de Mao Ze TungEl yuan está dando pasos para convertirse en una moneda global.

    El cajero de la tienda cuenta rápidamente un fajo de billetes de 100 yuanes con la efigie de Mao Tse Tung, revisa que la cantidad sea correcta y lo mete en la caja, junto con dólares y monedas de Hong Kong, todo esto sin la menor vacilación.

    Es un día típico en Bonjour, una tienda de cosméticos muy popular entre las enormes cantidades de compradores que llegan desde China continental, que vienen a gastar su nueva riqueza en la ex colonia británica.

    Desde máquinas que venden leche de soja cerca de la frontera con China hasta las boutiques de lujo y las cadenas comerciales del distrito financiero de Hong Kong, el pago en moneda china, también conocida como renmimbi, es cada vez más un asunto cotidiano.

    Y se trata del más visible de los pasos que está dando China -que aún ejerce un fuerte control sobre el flujo de dinero que sale y entra al país- para promover la influencia global de su divisa.

    Los analistas predicen que en cinco años el yuan rivalizará con el dólar, el euro y el yen como fuerza dominante en los mercados financieros.

    Justo la ventaja que quiere el gobierno de Pekín, pero sin ninguno de los riesgos.

    Si bien el yuan va camino a ser una divisa global, nadie prevé que en el corto plazo se ubique junto a las monedas de mayor compra y venta en el mundo. Ello se debe a que China se resiste a impulsar muchas de las reformas que volverían al renmimbi una moneda de conversión o flotación libre.

    “Está yendo más rápido de lo que mucha gente esperaría, pero es un proceso gradual”, asegura Mitul Kotecha, analista del mercado cambiario del banco Credit Agricole, en Hong Kong.

    Pequeños pasos

    China ha autorizado la utilización del yuan de diversas maneras.

    Los bancos de Hong Kong, territorio que tiene una divisa que se negocia libremente y un sistema jurídico separado, tienen permiso para mantener reservas en renminbi desde 2004.

    Operadora de bolsa en ShangáiEn términos relativos, las bolsas de valores y los bancos chinos son poco sofisticados.

    Éstas alcanzan actualmente un total de 407.000 millones de yuanes, equivalentes a US$62.000 millones.

    Asimismo, las sucursales de bancos chinos en Singapur y Nueva York les están permitiendo a sus clientes abrir cuentas en la moneda china.

    En 2009, el gobierno de Pekín autorizó el uso del yuan en operaciones comerciales entre compañías de cinco ciudades chinas y Hong Kong, Macao y los países del sudeste asiático.

    Esta medida fue extendida a todo el mundo en 2010 e incluye a unas 67.000 firmas chinas en veinte provincias. Esto significa que, en sus intercambios, las compañías no tienen necesidad de convertir el yuan a dólares y viceversa.

    clic Lea también: el yuan se posiciona en el comercio mundial

    Empresas multinacionales como McDonald’s y Caterpillar han emitido bonos en yuanes en Hong Kong. Con la compra y venta de estos títulos, los inversionistas apuestan a una esperada apreciación de la moneda china.

    Y pronto será posible adquirir acciones con precio en yuanes, tras la primera oferta pública de títulos fuera de China que tendrá lugar en Hong Kong a fines de abril.

    Desafío al dólar

    Si tienen éxito, estas medidas podrían fortalecer el papel global del yuan y representar un incipiente desafío al dominio del dólar en los mercados comerciales y financieros.

    El gobierno de Pekín ha expresado sus objeciones respecto del estatus del dólar como moneda de reserva mundial y desea que se reforme el sistema monetario global para reducir la dependencia a la divisa estadounidense.

    “China es la segunda economía del mundo y se ve a sí misma como una gran potencia, pero la cotización del yuan todavía está muy lejos de la del yen o la libra”

    Alistair Thornton, analista

    China teme que las bajas tasas de interés y el creciente déficit fiscal puedan afectar aún más a la divisa estadounidense y, por lo tanto, el valor de sus enormes reservas en esa moneda.

    El gigante asiático tiene las mayores reservas en dólares del mundo y todavía controla en gran medida la tasa de cambio entre el yuan y esa moneda.

    Alistair Thornton, analista de la consultora IHS Global Insight basado en Pekín, dice que el intento de China de acentuar el carácter global del yuan es también una cuestión de orgullo.

    “Hay un privilegio enorme en ser la divisa dominante en cuanto a reservas, comercio y finanzas, y los chinos observan la situación del dólar con envidia”, afirma Thornton.

    “China es la segunda economía del mundo y se ve a sí misma como una gran potencia, pero la cotización del yuan todavía está muy lejos de la del yen o la libra”, completa el analista.

    Las cifras del Banco de Pagos Internacionales dejan en claro que la moneda china aún no representa un desafío para el dólar.

    En 2010, el yuan fue utilizado en apenas el 0,9% de las transacciones diarias en el mercado mundial de cambio de divisas, mientras que la moneda estadounidense fue empleada en el 85% de la operaciones.

    Obstáculo

    El principal obstáculo que impide que el yuan se transforme en una divisa verdaderamente internacional es la renuencia de China a que sea plenamente convertible.

    El gobierno de Pekín mantiene controles estrictos sobre su moneda y su sistema bancario, al igual que sobre el flujo de capitales que entran y salen del país.

    Cajera en ChinaChina se ha mostrado renuente a impulsar reformas que permitan la libre flotación de su moneda.

    Si se levantaran rápidamente estos controles, sería muy difícil para China impedir que el yuan se apreciara de manera creciente, algo a lo que sus líderes se han resistido durante bastante tiempo.

    Estos han preferido mantener la moneda relativamente depreciada para mejorar la competitividad de sus exportaciones en los mercados internacionales.

    Se trata de una política fuertemente criticada por Estados Unidos y otros socios comerciales, y que probablemente recibirá mayor escrutinio del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    En la actualidad, los bancos y los mercados financieros chinos son, en términos relativos, poco sofisticados. Pekín vigila de cerca los flujos de capitales que entran y salen del país con fines especulativos, tales como los que China juzga responsables por la crisis asiática en la década de los años 90.

    “Se trata de un grave dilema para los líderes comunistas”, asegura Alistair Thornton, de IHS Global Insight.

    “Tienen que sopesar cuánto desean que su moneda se transforme en una divisa internacional junto a los riesgos que ello puede acarrear”.

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